miércoles, 17 de diciembre de 2014

Helix Aspersa Maxima

Helix Aspersa Maxima

El caracol Aspersa Maxima es un gasterópodo que pertenece a la familia helicidae, del género helix. Es conocido por su nombre francés gran gris (Gros-gris) o simplemente como caracol grande.
Este caracol, comparado con el Aspersa (Muller) es más grande, y su tamaño es aproximadamente el de una cuchara para sopa. El peso de un caracol Maxima adulto puede llegar a los 18 gramos. Se trata de una especie hermafrodita, pero no se autofecunda, y pone entre 70-80 huevos.
La carne del caracol Aspersa Maxima es oscura y muy sabrosa, pero para consumirlo hay que retirar sus intestinos, el hígado y, si tiene bastante edad, también sus órganos genitales.
Es ampliamente consumido en toda Europa central, generalmente en la famosa receta escargots à la Bourguignon, es decir, con ajo, mantequilla y especias.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Galicia es la tercera comunidad

Galicia es la tercera comunidad en número de explotaciones dedicadas a la cría de caracoles, con un total de 13 granjas que representan el 13,5 por ciento de las contabilizadas en el conjunto del Estado. La falta de un censo del volumen de moluscos producidos en las instalaciones gallegas dificulta la estimación del total de kilos comercializados en mercados del País Vasco y Cataluña.

EUROPA PRESS Los catalanes lideran la producción española de caracol al contar con 42 explotaciones orientadas a su cría (el 42 por ciento del total), seguidos de los aragoneses, con otras 15 granjas (el 15,6 por ciento), según el Registro General de Explotaciones Ganaderas del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) a 1 de febrero de este año.

Cada español consume al año unos 400 gramos de caracoles, un cálculo derivado de la demanda de este producto en el conjunto del Estado, que ronda las 16.000 toneladas y convierte a España en el segundo importador mundial de este molusco terrestre, sólo por detrás de Francia.

Su uso culinario no es muy habitual en las recetas más representativas de la tradición gastronómica gallega, al contrario que en Aragón, Cataluña, Valencia o Portugal. Sin embargo, hace una década se experimentó en Galicia un 'boom' en la cría del molusco hermafrodita y llegó a crearse una cooperativa que aglutinaba a una decena de explotaciones.

Así lo recuerda Guillermo Lamas, propietario desde 1998 de una pequeña granja en Outes (A Coruña). "En su día los productores gallegos fuimos muy importantes, ahora hay mucha oferta", asegura. Pese a que, años atrás, comercializaba sus caracoles en los mercados centrales --MercaBilbao y MercaBarna, principalmente--, hoy se limita a atender los encargos que recibe.

"Acepto desde 50 kilos en adelante y ahora cobro en mano", explica, tras destacar que la política de pagos a 40 o 45 días de los grandes mercados "arruinan" al pequeño productor. Y, no obstante, son casi el única canal de salida de este recurso para las explotaciones gallegas, "aquí no se consume, lo que se compra es testimonial, para dos o tres restaurantes", apunta.

INGRESO COMPLEMENTARIO

Un kilo de caracol ronda entre los ocho y diez euros en los principales mercados, un importe que oscila en función de la especie y la época del año. Los precios de los moluscos de criadero son los más elevados y se mantuvieron desde enero entre los cinco y nueve euros en la Lonja de Bellpuig (Lleida), uno de los centros de referencia estatal en este producto. Asimismo, los moluscos silvestres se vendieron a entre 2,5 y cinco euros.

Su cotización en el mercado constituye uno de los principales atractivos para los productores. Lo confirma Manuel Rodríguez, que hasta hace dos meses regentaba una granja en Riorto (Lugo), en la que producía unos 3.000 kilos al año. "Vendía todos los caracoles a finales de año, en Navidad, a unos 8 y 10 euros el kilo", sostiene.

Rodríguez abandonó su trabajo como mecánico de mantenimiento en una empresa de artes gráficas de Madrid para volver a su tierra y apostar por este negocio después de leer un libro sobre estos moluscos de tierra. "Compré la cría en Canarias y decidí montar unos invernaderos, porque el clima gallego es muy adecuado para esta actividad", relata.

No obstante, el productor lucense coincide con el de Outes al defender que la producción de caracol en Galicia es viable si se complementa con otra actividad y se realiza en una explotación familiar. El cuidado, alimentación y limpieza de los invertebrados, así como de las instalaciones puede ser asumido por dos personas, según asegura Ares. "Hay que vender entre 12.000 y 15.000 kilos para dedicarse a este negocio en exclusiva", señala.

La carga de trabajo se concentra durante la recolección, entre marzo y diciembre, después de siete meses de "maduración". Y es entonces cuando se requiere más ayuda, "hacen falta unos cinco trabajadores", expone el productor de Outes, que, en su caso, recurre a la ayuda familiar para este proceso. "Una pequeña explotación no resiste la contratación de mano de obra externa", destaca.

Por su parte, Rodríguez se vio superado por las atenciones de su granja, sobre todo en los meses de recolección de sus cerca de 3.000 kilos de recurso. Pese a que la cría de caracoles no requiere grandes superficies dado que en cada metro cuadrado pueden 'madurar' dos kilos de estos invertebrados, sí exigen una continua limpieza de la vegetación.

Así pues, el agricultor lucense acabó abandonando esta actividad para asociarse con otros siete productores en una sociedad agraria de transformación (SAT), Labregos de Lugo, dedicada a los alimentos de huerta como la patata y coliflor, entre otros.

ALIMENTACIÓN

El ciclo de producción de un caracol arranca a finales de año. Los productores adquieren la cría, que preparan hasta marzo, mes en el que tienen listos los primeros individuos, recién salidos de sus huevos. Uno de estos moluscos terrestres precisa de siete meses para ser adulto. "A partir de octubre hibernamos a los caracoles, los metemos en una cámara a temperatura primavera para que así se reproduzcan entre diciembre y enero", explica Ares.

La comercialización suele iniciarse en marzo y, hasta entonces, los moluscos pasan sus días con una proporción de luz, temperatura y humedad propia de la primavera. Todo depende de las condiciones meteorológicas de cada año. En todo caso, Manuel Rodríguez recuerda que la comunidad gallega es una de las más propicias para esta especie, salvo en los días más fríos.

Las heladas y las temperaturas extremas no son beneficiosas para el caracol. "En Castilla no se pueden criar porque se achicharran", sostiene, una situación que no se da en Canarias, el "clima ideal", a juicio del agricultor lucense. Considera que algunas islas de este archipiélago superan las condiciones de Galicia por su elevada humedad y unas temperaturas suaves que se mantienen constantes todo el año.

"Un caracol no se alimenta sólo de vegetación", explica Ares. Su dieta 'verde' se complementa con preparados que se elaboran a base de trigo, cebada, maíz y calcio, de ahí que sus productores figuren entre los profesionales del sector primario afectados por el incremento de los piensos, un 30 por ciento más caro entre enero de 2007 y el mismo mes de este año.

Y es que durante sus siete meses de 'maduración', un caracol consume un kilo y medio de pienso, lo que supone que cada molusco terrestre requiere una cantidad diaria similar al contenido de dos azucarillos. "Dedicaba 100 kilos de pienso a la semana, repartidos en tres raciones", apunta Rodríguez.

IMPORTACIÓN

La elevada demanda interna de este recurso se evidencia en las importaciones españolas, unas 16.000 toneladas anuales que, en su mayoría --96 por ciento-- proceden de Marruecos y también de Chile --3 por ciento--.

No obstante, el incremento de la producción en España durante el último año permitió reducir las compras en otros países un 14,8 por ciento con respecto a 2006, según fuentes del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria.

http://www.farodevigo.es/galicia/2008/08/16/galicia-tercera-comunidad-cria-caracoles/251139.html

domingo, 14 de septiembre de 2014

Monta tu negocio

La cría de caracoles es una actividad ganadera que nos puede llegar a dar de comer si la enfocamos del modo correcto. Requiere de una infraestructura relativamente sencilla y poca inversión, pero nos dará un alto beneficio.
Para criar caracoles con una finalidad alimenticia necesitaremos un terreno más o menos amplio en el que poder instalar nuestro criadero. Habrá que tener en cuenta la composición del suelo, puesto que los caracoles necesitan de una serie de minerales para su correcto desarrollo. Normalmente se colocan una serie de soportes que les sirvan de cobijo y lugares de cría. También habrá que cuidar de la vegetación, fomentando la de las plantas que más nos interesen para su alimentación.

Es importante, asimismo, realizar un buen cercado del criadero de caracoles, tanto para evitar su huída como para los depredadores que pudieran hacer un estropicio.

El caracoles alcanza buenos precios en el mercado, se usa tanto para alimentación como para la elaboración de cosméticos y otros productos por lo que parece una buena opción para plantearse. Dependiendo de la finalidad nos decantaremos por una variedad u otra de caracol, aunque recomiendan comenzar por los autóctonos que se adaptarán mejor a las condiciones de la zona.

Guías de Higiene para el helicicultor

http://www.caracoldegalicia.com/guias-de-practicas-correctas-de-higiene-helicicultura/

Fiesta Gastronómica del Garacol en Galicia (www.caracoldegalicia.com informa)

Programa 2014: 
receta
www.caracoldegalicia.com
La Fiesta gastronómica del Caracol se celebrará el domingo 12 de Octubre en la parroquia de Sta. María de Sacos, en el municipio de Cotobade. 

A partir de las 11.00 horas dará comienzo la degustación. Cada ración incluye un plato de caracoles (al alioli o a la vizcaína) con pan y vino o agua a un precio de 6/7 euros. También habrá servicio de bar, churrasco, callos y aparcamiento gratuito.
El caracol va camino de convertirse en uno de los platos típicos de la gastronomía de Cotobade en galicia
El segundo domingo  de octubre se celebrará la Quinta  edición de la Fiesta del Caracol en la parroquia de Santa María de Sacos con gran aceptación por parte del público de las dos modalidades de comida preparadas, al alioli y a la vizcaína.
La relación entre Cotobade y el caracol nace desde la instalación de una empresa, Caracoles del Gallo, que exporta entre 9 y 12 toneladas el año.
Desde hace cuatro años, la asociación de Amigos del Caracol organiza una fiesta gastronómica dedicada exclusivamente a este producto.
Nuestro Producto Gallego de Caracol de Galicia estará presente en la fiesta , si desean contactar con nosotros envié un Whatsapp al 661 881 355